Piccolo Sogno ..

Como quieres que te quiera ..

Tenderness..


Hay dos tipos de personas,los que buscan placer y los que huyen del dolor. Si me preguntas, te diré que nadie puede escapar del dolor, está ahí cuando te cepillas los dientes por la noche, está ahí antes de desayunar, saldrá siempre, se te aferrará fuertemente. Lo más que puedes esperar es un día bueno, porque en un día bueno, te puedes decir a ti mismo puedo arreglar esto, hoy puede ser diferente, hoy puede cambiar algo.

Algunos viven para su dolor, es lo único que tienen, se quedan con él, temen que se les escape, gente como yo. Me encantaría soñar, pero de alguna forma siempre estoy despierto. No te dejará ir.


Quizás tenga razón, no sé.Lo que sé, es esto: El placer te ayuda a olvidar, pero el dolor, el dolor te obliga a tener esperanza. Te dices a ti mismo: Esto no puede durar, hoy puede ser diferente..

Hoy, algo puede cambiar.


1.- Cualquier cosa que tengas que perseguir en la vida va a huir (incluso los hombres). 2.- Las mujeres que tienen a los hombres arañando las paredes por ellas no siempre son excepcionales. Por lo general, son las que parecen no darle mucha importancia al asunto. 3.- Una mujer será apreciada como alguien que ofrece un desafío mental, en la medida en que un hombre no sienta que tiene el control total sobre ella. 4.- Muchas veces un hombre deliberadamente no llama, sólo para ver cómo respondes. 5.- Si comienzas siendo dependiente, lo decepcionas. Pero si eres algo que él no puede tener, obtenerte se vuelve un desafío. 6.- Tu actitud sobre ti misma es la que un hombre va a adoptar. 7.- Actúa como un premio y él creerá que lo eres. 8.- La variable más grande entre una Kabrona y una mujer que es demasiado buena es el miedo. La Kabrona le demuestra que no le da miedo estar sin él. 9.- Si tiene que escoger entre su dignidad o tener una relación, la Kabrona dará prioridad a su dignidad. 10.- Cuando una mujer no cede fácilmente y no parece dócil o sumisa, obtenerla se vuelve más estimulante. 11.- Estar a punto de obtener algo genera un deseo que debe satisfacerse. 12.- Un hombre sabe cuál mujer va a ceder a sus deseos de último minuto. 13.- Tener términos y condiciones indica que tienes opciones. Casi desde el principio te presentas como un tapete o como una chica de ensueño. 14.- Si lo asfixias, él va a ponerse a la defensiva y va a buscar una ruta de escape para proteger su libertad. 15.- Siempre que una mujer le pide demasiadas cosas a un hombre, él lo va a resentir. Deja que él dé libremente lo que quiera dar; y después observa quién es. 16.- La Kabrona le da al hombre el espacio suficiente para que no se sienta atrapado en una jaula. Entonces él se propone atraparla en la suya. 17.- Si le dices que no estás interesada en comenzar una relación, él intentará hacerte cambiar de idea. 18.- Siempre hazle creer que tiene espacio suficiente. Eso hace que baje la guardia. 19.- Más que nada, él se está fijando en si serás demasiado dependiente emocionalmente. 20.- Él debe sentir que quieres estar con él, no que necesitas estar con él. Solo así te va a sentir como una compañera a su nivel. 21.- Si un hombre tiene que esperar para acostarse con una mujer, no sólo la verá más hermosa, también tendrá tiempo de apreciar quién es ella. 22.- El sexo y la chispa no son lo mismo. 23.- Antes del sexo, el hombre no está pensando con claridad y la mujer sí. Después del sexo es al revés; el hombre está pensando con claridad y la mujer no. 24.- Todo hombre quiere sexo desde el principio; si quiere una novia es algo que piensa después. Al no darle lo que él quiere de inmediato, te conviertes en su novia sin que se dé cuenta. 25.- Un hombre siente de forma intuitiva si la sexualidad sale de la seguridad o de una necesidad. Sabe cuando una mujer tiene sexo para apaciguarlo. 26.- Es más fácil formar hábitos malos que buenos, porque los buenos hábitos requieren un esfuerzo consciente. La espera fomenta este esfuerzo. 27.- Si desconectas la clavija sexual en el último minuto, él te va a etiquetar como provocadora. 28.- Si él te hace sentir insegura, deja que tu inseguridad te guíe. 29.- Un hombre de calidad fantasea con una mujer que realmente disfrute el sexo. 30.- Cada vez que una mujer compite con otra, se rebaja. 31.- Cuando es innegable que hay chispa sólo hay una llave para el candado. 32.- Déjalo creer que tiene el control. Automáticamente empezará a hacer cosas que tú quieres que haga porque siempre querrá verse como un rey ante tus ojos. 33.- Cuando alimentas su ego con suavidad, él no intentará obtener el poder con agresividad. 34.- Si pareces suave y femenina, atraes su instinto de protección. Si pareces agresiva, atraes su instinto de competencia. 35.- Él permite que una mujer que se convierte en su tapete pague la cena en las primeras citas, pero ni siquiera se le ocurriría con su chica de ensueño. 36.- La posición simbólica de poder es de cara al público, pero la posición de poder real sólo se muestra en privado. Y ésta es la única que importa. 37.- Si lo haces sentirse poderoso, querrá protegerte y darte el mundo. 38.- Cuando una mujer actúa como si fuera capaz de resolver todo, se queda atrapada haciendo todo. 39.- Los hombres no responden a las palabras. Responden a la falta de contacto. 40.- Hablar demasiado sobre la relación le quita el elemento de lo desconocido y, por lo tanto, el misterio. 41.- Los hombres respetan a una mujer que se comunica de manera concisa, porque éste es el idioma que los hombres usan para hablar entre ellos. 42.- Si siempre estás FELIZ, y él sabe que siempre puedes estar SIN él, él siente que no tiene PREOCUPACIONES. 43.- Si permites que se interrumpa tu ritmo, creas un vacío. Después, para reemplazar lo que estás dejando, empezarás a esperar y a necesitar más de tu pareja. 44.- La mayoría de las mujeres están hambrientas por recibir de un hombre algo que necesitan darse a sí mismas. 45.- Una mujer se ve más segura ante los ojos de un hombre cuando él no puede alejarla de su vida propia, porque ella está satisfecha con esa vida. 46.- En el momento en que una mujer se esfuerza demasiado para lograr satisfacer los criterios de él, ya bajó el nivel de esa relación. 47.- Saltas por los aros cada vez que haces muy obvio que te estás dando entera. 48.- Debes evitar caer en arena movediza. A menos que te mantengas en control, la relación estará condenada. 49.- Saltar a través de los aros suele tener un resultado negativo: él lo ve como una oportunidad para tener el pastel y, además, comérselo. Pero cuando permaneces justo fuera de su alcance, él te va a seguir mostrando sus mejores modales. 50.- La chica buena da demasiado de sí misma cuando complacerlo a él con frecuencia se convierte en algo más importante que complacerse a sí misma. 51.- La relación puede no ser la indicada para ti si te das cuenta de que estás saltando a través de los aros. Cuando algo está bien, va a ser más fácil con menos esfuerzo. 52.- Cuando te quejas, él deja de escucharte. Pero cuando hablas con tus acciones, te pone atención. 53.- Cuando un hombre no presta atención a una mujer, sigue intentando asegurarse que ella continúa allí. 54.- Cuando la rutina se vuelve predecible, es más probable que él te dé el mismo tipo de amor que le da a su madre; y las probabilidades de que no te tome en cuenta aumentan. 55.- La atención negativa sigue siendo atención. Le permite saber a un hombre que te tiene justo donde él quiere. 56.- Cuando lo tratas de forma casual como si fuera un amigo, él se va a acercar a ti. Porque quiere que todo sea romántico, pero también quiere ser él quien persiga. 57.- Un pequeño distanciamiento combinado con un aspecto de autocontrol lo pondrá nervioso, pues pensará que puede estarte perdiendo. 58.- Un hombre deja de apreciar a una mujer cuando tiene interés pero ya no va a cambiar su rutina. 59.- Cuando te quejas, tú te conviertes en el problema, y él lo resuelve dejando de escucharte. Pero si no te quejas, él se encarga del problema. 60.- Si le quitas sus tareas domésticas y elogias a alguien que las esté haciendo, las va a querer recuperar. 61.- Si te quejas, él ve debilidad. 62.- Él percibe a una mujer emotiva como alguien insignificante. 63.- De la misma forma que la familiaridad provoca desdén, un comportamiento un poco distante muchas veces puede renovar su respeto. 64.- Él va a olvidar lo que tiene contigo a menos que se lo recuerdes. 65.- Muchas mujeres hablan mucho porque están nerviosas; y eso es algo que los hombres suelen percibir como inseguridad. 66.- Para un hombre, hablar sobre sentimientos es como trabajar. Cuando está con una mujer, quiere sentir diversión. 67.- Forzarlo a hablar sobre sentimientos todo el tiempo no sólo te hará parecer necesitada, con el tiempo hará que él te pierda el respeto. Y si te pierde el respeto, le va a poner menos atención a tus sentimientos. 68.- Al principio, lo único a los que necesitas prestarle atención es si él sigue rondándote, pues solo será capaz de esconder sus emociones durante un tiempo. 69.- Los hombres tratan a las mujeres igual que tratan a otros hombres. Toman las cosas con calma porque no quieren parecer débiles o desesperados. 70.- El elemento sorpresa, tanto dentro como fuera de la relación, es importante para los hombres y ayuda a la excitación. 71.- Dentro de la recámara, no hagas lo mismo una y otra vez. Varía para que no se convierta en una rutina predecible. 72.- La mayoría de los hombres tiende a faltarle al respeto a la mujer que parece demasiado maleable. 73.- No temas decir lo que piensas o defenderte. No sólo ganarás su respeto. En algunos casos hasta se sentirá excitado. 74.- Los hombres asumen casi automáticamente que una mujer más Kabrona va a ser más asertiva en la cama, y que la chica buena va a ser más tímida. 75.- Cuando un hombre se enamora, de repente hará cosas que antes no hacía, sin darles importancia. Hará cosas por esa mujer que no habría hecho por nadie más. 76.- Nunca te respetará como un ser independiente a menos que tengas estabilidad financiera. 77.- Tienes que demostrarle que no aceptarás maltratos. Entonces mantendrás su respeto. 78.- Mantienes tu comprobante rosa cuando puedes mantener tu independencia con o sin él. Él nunca debe sentir que te tiene totalmente a su merced. 79.- Cuando un hombre ve a una mujer como una niña pequeña o como a una hermana que tiene que cuidar, su pasión disminuye. Él no quiere hacer el amor con su hermana. 80.- La capacidad para decidir cómo quieres vivir, y la capacidad de escoger cómo quieres que te traten son las dos cosas que te darán más poder que cualquier otro objeto material. 81.- En cualquier tipo de relación, si una persona siente que la otra no está poniendo nada en la mesa, él o ella empezará a faltarle al respeto a la otra persona. 82.- Necesitar a alguien en lo económico no se diferencia de necesitarlo en lo emocional; en ambos casos, él puede sentir que tiene el control completo sobre ti. 83.- Sin importar lo bella que sea una mujer, su aspecto por sí solo no va a mantener el respeto. Su apariencia puede acercarlo a ella, pero es su independencia la lo que lo va a excitar. 84.- Cuando un hombre está muy preocupado porque no quiere que se aprovechen de él, es una señal de que está viendo qué puede sacar. 85.- Las personas te demostrarán que se respetan a sí mismas sencillamente por el hecho de que quieren ser responsables de ellas mismas. 86.- Mientras más independiente seas de él, más interés va a mostrar por ti. 87.- Si haces muy obvio que estás emocionada por conseguir algo, algunas personas se verán tentadas a balancear una zanahoria frente a tu cara. 88.- Cuando alteras la rutina, el que no estés presente en ciertos momentos es lo que hace que se acerque a ti. Los hombres no responden a las palabras, a lo que responden es a la falta de contacto. 89.- No le recompenses una mala conducta. 90.- Sencillamente él no va a respetar a una mujer que actúe a marchas forzadas para complacerlo. 91.- Si él no te da una hora, tú no le des fecha. 92.- Por lo general, la mejor forma de ajustar o solucionar el problema es no dejar que él sepa que lo estás solucionando. Cuando alteras tu disponibilidad o cambias una rutina predecible, mentalmente se va a sentir atraído hacia ti. 93.- Una vez que empiezas a reír, te empiezas a curar. 94.- Puedes salirte con la tuya diciendo muchas más cosas con humor de lo que lograrías con una cara larga. 95.- Un hombre siente que ganó, o que conquistó a una mujer, cuando ella come de la palma de su mano. Y en ese momento, empieza a aburrirse. 96.- La tensión que se forma con una mujer que sea un tanto Kabrona le provoca al hombre un sutil sentimiento de peligro. Él se siente un poco inseguro porque nunca la tiene en la palma de su mano. 97.- Una mujer sí que da demasiado, da la impresión de que cree más en el hombre de lo que cree en ella misma. Los hombres ven esto como debilidad y no como bondad. 98.- Siempre sé una persona independiente, e ignora a cualquier persona que intente definirte de alguna forma limitante. 99.- Las personas realmente poderosas no dan explicaciones sobre por qué quieren respeto. Simplemente no se mezclan con personas que no se los dan. 100.- La cualidad más atractiva de todas es la dignidad.

Solo con el tiempo..




Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar el alma y uno aprende que el amor no significa acostarse y que el amor no significa seguridad y uno empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado inseguro para hacer planes… y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado…hasta el sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma en lugar de esperar que alguien le traiga flores Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale y uno aprende y aprende …Y con cada día uno aprende Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te brinda un buen futuro,significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado Con el tiempo aprendes que casarte solo porque “ya me urge” es una clara advertencia de que tu matrimonio sera un fracaso Con el tiempo aprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos y sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas Con el tiempo te das cuenta que si estás al lado de esa persona, sólo “por acompañar tu soledad”, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados y que el que no lucha por ellos, tarde o temprano se verá rodeado de amistades falsas Con el tiempo aprendes que las palabras en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste durante toda su vida… Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes Con el tiempo aprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual Con el tiempo te daras cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir. Con el tiempo te darás cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible Con el tiempo te darás cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones y desprecios multiplicados al cuadrado Con el tiempo aprendes que apresurar las cosas ocasionará que al final no sean como esperabas Con el tiempo te das cuenta que en realidad lo mejor no era el futuro sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante Con el tiempo veras que aunque seas feliz con los que están a tu lado añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdon,decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo… ante una tumba… no tiene sentido Pero desafortunadamente, solo con el tiempo…

Jorge Luis Borges

Ellos..

Nada, no nos ofrecen nada, y ahi estamos nosotras con el teléfono en mano, marcando ese número al cual jamás irán a responder .. Estamos del otro lado de la línea, pensando en ellos las 24 hs. del día, y ellos con la excusa perfecta de su trabajo, de su estudio, de su gimnasio y de sus cosas.. ¡Nunca tienen tiempo para nosotras!

¿Saben cuál es el problema? ¡Que no nos entienden! ¡Pero qué novedad, si ni nosotras mismas nos entendemos! Si nos llaman, nos asfixian, sino lo hacen, es porque les importamos un carajo.. Si nos invitan, parece que los usamos, sino lo hacen, es porque son unos ratas.. Si nos aman, desconfiamos, si nos odian, los amamos.. Si nos mandan mensajes, nunca tenemos crédito, sino lo hacen, tienen otras mejores.. Si nos regalan flores, nos meten los cuernos, sino lo hacen, que poco detallistas que son.. Si nos tocan todo el tiempo, son unos depravados, sino lo hacen, son gays!

Y estamos nosotras.. que los amamos, los queremos y los odiamos. Les cocinamos, no como la vieja, claro está, pero al menos lo intentamos. Los recordamos, los necesitamos, los extrañamos y los lloramos. Los acompañamos a sus partidos, a sus fiestas, a sus compras y a su exposición de autos. Los llamamos, los perseguimos, los celamos y desconfiamos cada vez que no nos atienden. Entonces los investigamos, los seguimos, le descubrimos sus bolsillos y entonces viene nuestra cruda vanganza: les mentimos, les ocultamos y los engañamos..

Los hombres no saben mentir, no tienen nuestra habilidad para saber callar ciertas cosas. Se buchonean entre sus amigos, y un simple fotolog los delata para que comprobemos que no estuvieron donde ellos nos habían dicho. Llevan el rabo colgado de sus patas y por eso no soportan que nos crucemos con sus amigos, nos etiquetan de brujas, porque no los dejamos salir, cuando lo único que hacen es bailar, comer, dormir y beber.. Ni siqiera nos atienden, porque claro.. un partido no se suspende ni por lluvia, menos si va acompañado de algunas birras!

Ellos pensando en el cuerpo ideal y nosotras soñando con nuestro prícipe azul.. Ellos exigiéndonos cosas, y nosotras como novias dominadas, respetando cada ley que nos mandan.. Ellos que salen a bailar, mientras nosotras nos quedamos observando sus fotos en algún rincón de la casa.. Ellos que pueden tener las minas que quieran, y nosotras que debemos ser unas santas.. Ellos que pueden vivir con su mamá, y nosotras que debemos cumplir el rol de ama de casas.. Ellos que tienen reuniones de trabajo, mientras a nosotras se nos enfría la comida en casa..

¿Y saben qué es lo peor? Que no nos conocen, y como no nos conocen no saben cuán malas podemos ser, por consecuencia de tarados que nos tocaron a lo largo de nuestra vida, que no supieron valorarnos, que no supieron cuidarnos, que nos maltrataron y que nos dejaron simplemente escapar de sus brazos.. Y sí.. por eso no nos entienden, por eso no saben lo qu queremos, por eso no saben comprendernos, y por eso huyen..



.. Porque somos simplemente causa y efecto de sus huellas..




Hay..


Hay una hamaca vacía esperando una sombra que jamás se ha de sentar.. Hay un tren con destino a lo incierto que nunca más volverá a pasar.. Hay una hoja marchita que del árbol ya no volverá a caer.. Hay un reloj de pared que no vuelve a dar marcha atrás.. Hay una historia sin fin, hay una moneda echada al viento y hay una botella anclada en alguna orilla..

Qué hace un río salado, qué hace una luna oscura, qué hace un árbol sin suelo y qué hace un cielo sin estrellas.. Qué hace un viernes sin jueves, un enero en invierno y un 14 sin San Valentín.. Qué hace un labio sin un beso, una mano sin dedos y una patria sin su piel.. Qué hace una estatua caminando, qué hace un robot pensando y que estoy haciendo yo aquí..


Estaba dejándome estar, oyendo el tiempo caer en los relojes de arena. Mirando un instante partir y otro llegar.. Se trataba de un leve pulsar, que iba cruzando las estaciones, constelaciones y los momentos.. Hasta que desperté y entonces me di cuenta que la vida cabe en un clic, en un abrir y cerrar, en cualquier copo de avena..


Juraría que te vi.. y sin embargo, fuiste causa y efecto de mis pasos..


Hoy, esto que oís, ya no soy yo, es el eco, es la sombra, es el recuerdo de una pluma que escribe sobre papel pentagramado, adueñándose del espacio de mi abrazo hueco.. Pero la soledad me nombra, golpea a mi puerta y yo le entrego mis credenciales. Creo que seremos buenas amigas, porque sabrá encontrarme en cada cosa que he callado. Lo raro es que sea ella quien hoy me acompañe..


A la deriva, llevo el cuerpo al timón.. Tanto camino, tanto buscarte en otra piel. Unicamente a mi destino quería mantenerme fiel, pero dicen que el teatro de la vida te hace cambiar de papel.. Y uno no recuerda hasta que punto nació para eso, ni todo a lo que puede tener acceso.

Era el tiempo del cambio, el tiempo de la salida. Era el tiempo de ver el tiempo de otra manera. Era el tiempo de cada cosa a su tiempo. Sim embargo, recuerdo que por esos tiempos yo andaba siempre corta de tiempo y nunca encontraba tiempo en ningún lugar. Quizás simplemente fue porque había olvidado mi reloj de mano en tu mesita de luz ..

Hay quien dice que el camino te enseña cosas.. Están los que dicen que el que no arriesga no gana.. Y yo en este andén vacío, viendo alejarse mi corazón, voy peleando contra el viento, detrás de las olas, detrás de vos..


Amor..




"Amor es el primer sentimiento que hay antes de que todas las cosas malas

aparezcan"






"Cuando mi abuelita empezó a padecer artritis no podía pintarse las uñas

de los pies; así que mi abuelito se las pintaba todo el tiempo aún cuando
empezó a padecer artritis en sus manos, eso es amor."




"Cuando alguien te ama, la forma en que esa persona dice tu Nombre es
diferente. Sabes que tu Nombre está seguro en su boca"




"Amor es cuando una muchacha se pone perfume y un muchacho se pone
colonia, salen juntos y se huelen mutuamente."


"El amor es cuando sales con alguien a comer y le das la mayoría de tus
papitas a la francesa sin hacer que esa otra persona te dé de las suyas."




"Amor es cuando alguien te hace daño, te enojas mucho, pero no le gritas
porque sabes que eso herirá sus sentimientos."



"Una vez mi hermana mayor enfermó, se le llenó todo su cuerpo de
ronchitas, y su novio venía todos los días a verla y no le daba miedo
enfermarse, él la acariciaba en las noches en su cama hasta que se dormía
y luego se iba, eso es amor."


"Amor es lo que te hace sonreír cuando estás cansado."


"Amor es cuando mi mamá hace café para mi papá y ella prueba un poquito
primero antes de dárselo, para estar segura de que sabe bien."


"Amor es cuando besas todo el tiempo, luego te cansas de besar, pero aún
quieres estar junto a esa persona y entonces se hablan más."


"Amor es lo que hay en el cuarto contigo en Navidad si dejas de abrir
regalos y escuchas."


"Cuando le dices a alguien algo malo acerca de ti mismo y tienes miedo de
que no te quieran más; pero te sorprendes de que no sólo aún te aman, sino
que te aman aun más."


"Amor es cuando le dices a un muchacho que te gusta su camisa y él la usa
todos los días."


"Amor es como una viejita y un viejito que aún son amigos aún después de
conocerse muy, pero muy bien."


"Durante mi primer recital, yo estaba en el escenario muy asustada, miré a
toda la gente que me estaba viendo y vi a mi papá saludándome y
sonriéndome; él era el único haciendo eso y entonces ya no sentí miedo."


"Mi mamá me ama más que nadie, nunca verás a nadie más besarme por las
noches antes de irme a dormir."


"Amor es cuando mami le da a papi el pedazo de pollo más grande."


"Amor es cuando mami ve a papi sudoroso y oloroso y aún así dice que es
más guapo que Robert Redford."


"Amor es cuando tu perrito te chupa la cara aún cuando lo has dejado todo
el día solo."


"Yo sé que mi hermana mayor me ama porque ella me da toda su ropa que no
usa y después ella tiene que ir a comprar otra."


"Uno no debería decir "Te amo" cuando en realidad no es así... pero si
realmente amas a alguien deberías decírselo, puede ser que a esa persona
se le haya olvidado."


Comparte las sonrisas y la ternura que sentiste al leer éstas líneas,
mándalo a toda la gente que quieres ver sonreír...



-


para matarse.com =(

Recuerdo..


Ya no es lo de antes y hay cosas que nunca más volverán.. Como aquel beso de desayuno y tu mirada sobre mi; como el sol asomado a la ventana y el reloj marcando las ocho; como aquella mano pequeña regalándo un último adiós, como el hasta pronto que se nos escapa en el primer respiro y como aquella sombra que solo forma parte de alguna foto marchita en el más recóndito baúl..

Y duele estar así, entre la brisa que seca mis mejillas y este vacío existencial que va creciendo dentro de mi.. Duele desperdiciar lágrimas por cosas que jamás volverán.. Duele acariciar el álbum de los recuerdos y saber que todas aquellas personas ya no están.. Hoy es 31 de agosto, pero mi vida se detuvo el día que te marchaste y enterraste contigo el adiós que jamás pude susurrarte..

Te veo, te siento conmigo, te imagino y dibujo tu figura al borde de la cama.. Se que estás ahí, entre los días fríos sin calefacción y la noche cubierta por un manto de estrellas .. Entre la prensa rosa de mi corazón y la pluma mojada en lágrimas de perlas.. Entre el desierto que provoca tu ausencia y el mar que arrastró consigo tus besos.. Aún no te olvidé, aún sigues aca conmigo, no porque quiera, sino porque tu duermes contigo, con cada vez que me acuesto, debajo de mi almohada..

Son recuerdos.. y entre ellos, no estás tú, sino él, mejor dicho ellos..










Regrésame..


Regrésame al momento donde todo era una espera,
regrésame a tus palabras, mágicas como estrellas.
Regrésame al instante en el que me viste partir,
pero escúchame así, con mi corazón al latir.


Regrésame a la noche en que tú y yo nos conocimos,
regrésame la luna, que de besos fue testigo.
Regrésame el tiempo para que pueda estar allí,
pero quédate así, con mis manos pensando en ti.


Regrésame del frío de un invierno sin calor,
regrésame al mar de arrugas que habita en tu colchón.
Regrésame el sol, que el alba murió entre aquellas manos
pero retiene los besos, que escapan de mis labios.



Regrésame allí, que llevo tu llave aquí conmigo,
envuélveme tu risa, y dame un último respiro.
Que si el destino arrulla unas ropas en tu sillón,
el fantasma es excusa para invitar la ocasión.

Verguenza ..


Todos los años la misma historia, que se repite una y otra vez, en épocas como ésta, a lo largo del año. Y Las cosas nunca cambian, las personas siempre son las mismas, las consecuencias lastiman y la historia vuelve a ser otra vez conocida... Con más o menos protagonistas, con más o menos culpables, con más o menos cómplices, con más o menos víctimas, pero siempre lo mismo... Y ya cansa... Cansa que todo empiece de la misma manera, cansa escuchar las mismas quejas, cansa escuchar los propios gritos del silencio, cansa ver renacer el pasado para que luego termine muriendo, en forma de lágrimas, entre unos labios... Duele ver esas caras de odio, duele escuchar esas palabras de bronca y duele sentir que uno sangra por dentro. Cómo lastima el saber de que uno es parte de ese juego, en el que varias personas “juegan a hacerse daño.” Sin embargo conozco las reglas de ese juego, soy un jugador más en esa guerra cuyo campo de batalla es una simple mesa, con las fichas en mano y con un dado por tirar... Sólo se trata de saber golpear a la otra persona en el ángulo que más le duela, pero conociendo previamente su punto débil. El secreto está en avanzar, sin importar las consecuencias, sin agachar la cabeza y sin ceder el turno al que se encuentra a la derecha. El lema es algo parecido como: “El más fuerte gana” y ahí termina todo... o casi. Entonces un golpe, una victoria, un triunfo interior y una satisfacción... Entonces una lágrima, el sentimiento de angustia, la bronca, el malestar interior y el arrepentimiento quizás... Todo eso sucede cuando alguien olvida respetar las reglas para dominar el campo de batalla, dejando luego cuerpos heridos y sangrando por dentro. Alguien rompe las normas impuestas, sale a escena, estrena su obra y cierra el telón, como si nada hubiera pasado, para volverlo a abrir en otra época parecida del año... Y pasan los días y parece haber un cartel anunciando al público el próximo estreno, que en realidad ya se conoce. Conozco el principio de esta obra, conozco la raíz de esta herida que nunca cicatriza, conozco el libreto de memoria que suelen recitar los viejos protagonistas, así como también conozco el final que nunca está escrito... Pero no hay otra manera, es cuestión de acostumbrarse, ya que el espectáculo no suele durar más que una hora y hay lugar para los aplausos. Después, muchos suelen salir a firmar autógrafos a la gente que los ve pasar o que simplemente los reconoce y siempre ellos están ahí, respondiendo con una sonrisa. De eso se trata el juego: de quitarse la oscura máscara que los cubre al subir al escenario y de volvérselas a colocar al volver a bajar... Así siempre la misma historia, con los mismos actores y un público fiel y el mismo guión que se repite una y otra vez, cada vez que nos vemos en estas épocas tan especiales del año, mientras otras personas suelen aprovechar mejor el tiempo reuniéndose para disfrutar de un hermoso día de sol... Pero este juego, a pesar de que no quiera participar, que me lastima y que me llena de vergüenza es parte de mí y en cierta forma me pertenece: es mi familia, la que me tocó y que no pude elegir, se las presento...



Estás ahí, te veo venir y aún dudo de si esto no es más que un sueño del que no ansío despertar... Pero tu cuerpo se va acercando, con tu andar un poco cansado y tus pies esperando el tan ansiado reencuentro. Llegaste tarde, como lo hacen algunas aves al regresar a sus nidos después de la tormenta para darse cuenta que ya otros desplegaron sus alas hacia nuevos horizontes. Cinco minutos habían pasado, pero llegaste tarde... No por el hecho de los cinco minutos, sino por la razón que me hizo perder la cabeza (y otra vez tu nombre) hace 4 años atrás donde también, por no animarnos, por no jugarnos, por no decirlo y por guardarlo, callamos el más dulce e inocente secreto que podría haber sido la pluma que escribiese la más hermosa historia de amor...

Por qué será que la vida se empeñó tanto en separarnos, si nos cruzábamos casi todos los días a la salida de nuestras clases de inglés... Por qué será que a veces ocultamos en lo más profundo de nuestro corazón aquello que revelan nuestros ojos... Por qué será que hay veces en las que preferimos no jugarnos y guardarnos ese secreto que tantas noches sin luna y sin ti me habría robado el sueño... Por qué será que nuestros labios enmudecieron tanto que ni el recuerdo de un beso me dejaste... Por qué será que nunca, y aún caminando y teniéndote a mi lado, no me animé a susurrarte ningún TE AMO... Por qué será que callamos todo, como dos cobardes, como si nos faltaran las palabras y como si fuéramos dos hojas en blanco...

Y entonces esa había sido la primera vez que se había hecho tarde y en la que juré no volver a enamorarme nunca más... Te fuiste, no fue un abandono, pero mi corazón no entendía de razones. Con vos se había ido todo, mis sueños, mis ilusiones, mis mayores deseos, mis ganas de reír, mis ganas de vivir y mis ganas de volver a amar. Sólo Dios sabe de los días sin sol en los que te busqué en vano... Sólo Dios sabe de las tardes que te esperaba a la salida de inglés para nunca volver a encontrarte... Sólo Dios fue testigo de lo triste que me dejó tu recuerdo y de las oraciones en las que habré suplicado llorando poder volver a encontrarte aunque ya fuese muy tarde... Es casi imposible de que te puedas dar una idea de lo mucho que te necesitaba, de lo tanto que te extrañaba y de lo demasiado que te amaba como para no cesar de buscarte ni aún siguiendo tus huellas ya borradas...

Dicen que aquellas personas que nunca han cometido una locura en sus vidas, es porque nunca han llegado a amar... Dicen que tarda un instante encontrar a una persona especial, un minuto para amarla y una vida para olvidarla... Dicen que cuando se ama nada es demasiado... Dicen que es tan corto el amor y tan largo el olvido... Dicen que donde hubo fuego cenizas quedan... Ahora yo me pregunto: quién más que yo puede afirmar que todo eso que dicen sea verdad, si yo conocí, en carne y hueso, lo que es estar loco pero de amor... ¿Quién me puede llegar a decir cuál es el límite de la locura, si he hecho demasiado y si no hay barreras en el amor para poder encontrar un corazón?... ¿Quién me dice cuál es la fórmula para poder olvidar y borrar de mi mente a aquella persona que una vez casi me hizo perder la razón?...

Y nunca más te vi, o al menos nunca más volvimos a cruzar palabras... Te sentía tan lejos de mi, tan inalcanzable, tan distante que la distancia me venció... Y el tiempo y los años me enseñaron a olvidarte. A veces nos cruzábamos, a veces te veía, a veces te encontraba, pero ya mi corazón no volvía a palpitar como lo hacía antes cada vez que mis ojos te miraban. No era porque ya ni te quería, no era porque te guardaba rencor, no era porque ya no me gustabas... Nada que ver. Simplemente fue porque esas son las reglas que una vez rompimos, ese fue el destino que un 7 de agosto nos unió y que pasado un año se adueñó de nuestros cuerpos y nos separó para siempre.

Con el tiempo tuve que aprender a olvidarte... No podía seguir viviendo con el hecho de sólo pensar que estabas en este mundo y tan lejos de mi y yo sola con tu recuerdo... Con los años aprendí que la vida es una sola y que hay mucha gente que se cruza en nuestros caminos y que, aunque no las volvamos a ver más, siempre estarán en nuestro corazón. Con los años aprendí a valorar lo poco que dura un momento y a disfrutarlo antes de que se termine. Con los años aprendí a atesorar los instantes inolvidables para recordarlos en una noche de lluvia. Con los años aprendí a perdonar y a curar heridas que quedaron abiertas. Pero los años no vinieron solos... Te extrañaba, te necesitaba... Tuve que hacerme fuerte para poder cargar con el peso de aquella cruz que no me dejaba decirte lo mucho que te amaba... Y tuve que hacerme fuerte también para lograr olvidarte, porque nunca más te encontré, porque nunca más te volví a ver, porque te había perdido el rastro...

Cuatro años pasaron... Cuatro años sin vernos... Cuatro años sin saber del otro... Cuatro años en los que cada uno siguió su camino y en los que yo intenté volver a hacer mi vida. Cuatro años en los que cada uno habrá caminado tomado de otras manos y en los que cada uno habrá besado otros labios... No sé si me fue bien, no sé si me fue mal, tampoco sé que fue de mi vida porque ni yo misma sé lo que hice con ella. Sólo andaba... Quizás con el paso perdido de tanto buscarte o quizás con el corazón deshecho de tanto llorarte. Tantas cosas habrán pasado desde entonces... Tanta agua habrá pasado bajo el puente... Tantas veces habré tenido que levantarme... Tantas veces tantas otras cosas...

Dicen que la vida te trae sorpresas... Dicen que sucede cuando menos lo esperás... Dicen que te sorprende por la espalda y que todo vuelve a ser un reloj que da vueltas hacia atrás. Esa noche te volví a ver, aquella inolvidable noche de un 30 de junio. Alguien había escuchado mis extensas oraciones de una chica de 14 años, que no dormía por si acaso te encontraba en algún lugar. Alguien las había escuchado, después de tanto derramar lágrimas y después de haberme ahogado en llanto. Alguien al fin me había escuchado y se había cansado de saber que existía una persona en este mundo por quien suplicaban tanto. Alguien supo de mi tristeza, alguien supo de mis deseos de volver a encontrarte, alguien supo de mi necesidad de volver a verte...

Sin embargo se hizo tarde... Y hoy me pregunto por qué regresaste en esta etapa de mi vida. Esa noche, después de cuatro años, fue nuestro reencuentro. Para qué describir lo que sentí esa noche si apenas te vi pude sentir como mi corazón ya no volvía a palpitar como cuando aún era aquella nena que te esperaba cada tarde, en la puerta, a la salida de inglés. Para qué describir aquellos pensamientos y sentimientos más profundos si todo parecía un viaje de regreso al ayer. Para qué confesar todo aquello que se cruzó por mi mente aquel instante que te vi, si no pude susurrar palabra alguna y ni siquiera decirte –hola.-

Lo nuestro fue un antes y un después... Un pasado y un presente... Un ayer y un hoy... Un comienzo que parecía tener final hasta que nuestros caminos se cruzaron vaya a saber por qué extraña razón. Y ahora estabas ahí, mirándome como tantas otras veces lo hiciste y esperando que yo me acerque. Estabas ahí, con tu cabeza agachada y tus hombros algo bajos... Capaz tenías frío... Capaz sólo era una característica en vos... Sin embargo te saludé, lo recuerdo, y toda la noche jugué a que éramos dos extraños que recién se conocían. ¿Acaso eras vos? ¿Acaso era yo? ¿Acaso éramos los mismos? No, ya no... Somos como el agua y el aceite.

Ya no... y todo lo que pudo ser alguna vez quedó escrito en el pasado...

Letra y Música..



En un día de esos que no suelo imaginar,
En una noche de esas que el destino te vio pasar,

Sabíamos decir nada, conservando en apariencia

La excusa perfecta para charlar de pavadas.

Chapita al frente y mis manos fueron hacia ti,

Pensando en escapar de esta cárcel que me encuentro ya.

Con la culpa en juego, el diablo contento anda por ahí,

Mas los pies fueron carne que permanece en tierra.

Que los destinos se hayan cruzado antes, pensabas,
Pero tu sonrisa no llevaba grabado mi nombre.
Quédate aquí, las cosas no salen como planeamos
Y hoy sólo me queda tu recuerdo por la noche.

Como huella que al pasar deja rastro en arenas,

Fue que te sorprendí, abrazando mi tatuaje en mi piel.
Si aquellos ojos nos pasan factura, duerme tranquilo,
Que hoy naufrago por tu espalda por última vez.


Porque hoy no eres el abrigo que cubre del frío,

Dejo en vos mi letra, para que tú seas esa música.

Y en el retroceso a nuestras memorias, la soledad

Porque esta noche su cuerpo de mí te separa..


Si hoy me dijesen que me queda un mes viviendo esta vida que apenas me atrevo a llamarla de algún modo así, hasta el pobre sería más pobre sabiendo que no habrá testamento alguno que le devuelva la sonrisa de un tiempo perdido... Sin embargo, hoy no quiero morirme entre la suave brisa de la madrugada y la vela que se apaga, sabiendo que nadie me hará un homenaje, mientras la ausencia se hace espera y muere un segundo más...

Dime entonces por qué mueren las flores, dime por qué se esconde por el oeste el sol, por qué se seca la tierra y por qué el cielo se nubló... Dime por qué hace frío en invierno, dime por qué la lluvia cae en forma de lágrimas, por qué febrero tiene veintiocho días y por qué son siete noches a la semana... Dime por qué las estrellas brillan, dime por qué en la primavera nacen las flores, por qué los perros ladran y por qué son veinticuatro las largas horas...
Te busco y no estás... Detrás del beso del mezquino, en la sombra de un nene hamacándose en alguna plaza, entre las cartas amarillas de un viejo correo, en la cerradura de un palacio, en el óleo de un cuadro, en la huella de unas lágrimas y entre las cenizas arrojadas a un río... Te busco y no estás... Y como la hoja caída no vuelve a nacer, tampoco el ciego no puede volver a ver y así como el año tiene trescientos sesenta y cinco días, hoy juego a las escondidas con el tiempo...

Dale mis manos a aquel que no pueda escribir un te amo para su esposa, dale mis pies a aquella persona cansada de tropezar, dale mis piernas a la niña bailarina que una vez soñé con ser y dale mi panza a aquel bebé que no tiene con qué comer. Dale mis órganos a aquel que le esté faltando vida, dale mis brazos a la persona que quiera llegar a la cima, dale mi cuello al que quiera mirar más arriba y dale mis cabellos al hombre que adore peinarlos. Dale mis ojos al que no haya aprendido a ver la realidad, dale mis oídos al niño que jamás escuchó una canción de cuna, dale mi nariz a aquella mujer que todavía se enamore con una flor de jardín y dale mi piel a aquel que esté triste en una noche de invierno... Entrégame entera, en cuerpo y alma, y quédate con mis labios por si un beso se te escapa...

Quédate con las horas frías sin calefacción, quédate con el recuerdo envuelto en un cajón, quédate con la nota de aquella canción y quédate con la luna que del cielo bajó... Quédate con los segundos masticados, quédate con la sangre derramada, quédate con la sed de un pasado y quédate con esta angustia de mis entrañas... Porque cuando muera, habrá una lápida que estaré mirando desde abajo, y arriba el cielo, y abajo suelo, y arriba tú y mi último deseo: no haber muerto en vano...


Había una vez una princesa y un verdugo… Un buen gesto y el más escalofriante de los castigos… Un sueño y la peor pesadilla… Un lugar y el más recóndito rincón… Una tranquilidad y el más terrible de los terremotos… Un ataque y una defensa… Un silencio avasallador y un grito de furia… Una fuga y un Dios aparte… Un escalofrío y entonces el llanto… Una declaración y la nada misma otra vez... En veintidós letras: una violación a domicilio.

Sin palabras... Sin nada que decir, sin nada para hablar, sin nada para agregar... Sólo para declarar algo que quizás vuelva a quedar inconcluso, como tantas otras veces. Y entonces la incomprensión, la desgana, el desaliento, el temor, la inseguridad, la injusticia, el miedo a salir, la perdición, la intolerancia, la persecución, el odio, la bronca, la impotencia, el malestar, el sufrimiento, la desilusión, el cansancio, el trauma, el pensamiento de venganza y las marcas para el resto de mi vida.

¿Quién me devolverá ahora la seguridad robada, la inocencia perdida, las ilusiones desvanecidas, aquella paz interior de la que muchos hablan, la tranquilidad perturbada y la confianza derrumbada? Nadie... ¿Quién se hará cargo esta vez del daño causado, de las lágrimas derramadas, de la calma robada, del tiempo perdido y de las heridas que nunca cicatrizan? Nadie... Y todo vuelve y se repite una vez más, de diferentes maneras.

Ninguno. Nadie será capaz de devolverme aquello que alguna vez fui... Nadie me devolverá ya la sonrisa ni las ganas de volver a vivir... Nadie me regalará la seguridad y la privacidad que alguna vez creí tener... Nadie se hará cargo de la pequeña parte de la cual es responsable. En estos casos, hasta el más bueno de todos desaparece. Nadie, en consecuencia, será capaz tampoco de testificar, porque no hay peor ciego que el que no quiere ver y no hay peor persona que la cómplice.

No habrá documento policial, ni informe de psicóloga, ni base de datos, ni receta de médico, ni estudios de análisis, ni rastreo de huellas, ni fotos, ni identikit que puedan devolverme aquello que, en un plazo de cinco minutos, fue arrebatado por alguien que se avasalló sobre mi, se apoderó de mi cuerpo, me quitó la calma y cargó sobre sus hombros con lo único que aún me quedaba: mi casa.

“Abuso Deshonesto” recuerdo que fue titulada la carátula del crimen cometido. Pero fue algo mucho más que eso... Creo que debería haber sido llamada de alguna otra forma...